EMBARAZO EN ADOLESCENTES
La adolescencia es esencialmente una época de cambios. Trae
consigo enormes variaciones físicas y emocionales, transformando al niño en
adulto. En la adolescencia se define la personalidad, se construye la
independencia y se fortalece la autoafirmación. La persona joven rompe con la
seguridad de lo infantil, corta con sus comportamientos y valores de la niñez y
comienza a construirse un mundo nuevo y propio. Para lograr esto, el
adolescente todavía necesita apoyo: de la familia, la escuela y la sociedad, ya
que la adolescencia sigue siendo una fase de aprendizaje.
¿Cuál es la situación
en México?
México cuenta con un total de 12.8 millones de adolescentes entre 12 y 17 años de edad en 2009, de los cuales 6.3 son mujeres y 6.5 son hombres. El 55.2% de los adolescentes mexicanos son pobres, uno de cada 5 adolescentes tiene ingresos familiares y personales tan bajos que no le alcanza siquiera para la alimentación mínima requerida.
En 2008 casi 3 millones de adolescentes entre 12 y 17 años
no asistían a la escuela. Del total de niños y jóvenes que no asistían a la
escuela, correspondían a este grupo de edad 48.6% de hombres y 44.1% de
mujeres.
Dejar la escuela antes del tiempo establecido significa el
riesgo de continuar el aprendizaje predominantemente en las calles. Con esto,
las capacidades y oportunidades de los adolescentes se ven recortadas de manera
drástica, y sus riesgos de salud aumentan. La mayoría de ellos además estará
condenada a vivir en situación de pobreza.
Hay muchas razones por las que los adolescentes dejan de ir a la escuela, entre ellas la baja calidad de la educación, especialmente en las escuelas públicas; la discriminación que muchos jóvenes enfrentan, la falta de oportunidades y de oferta educativa, así como la necesidad de trabajar. Casi tres millones (aproximadamente uno de cada tres varones y una de cada ocho chicas) de este grupo de edad trabajan. Esta situación es más severa si sólo se considera a los adolescentes que no estudian (dos de cada tres varones y una de cada tres chicas). Su bajo nivel de educación en muchos casos los obliga a aceptar trabajos mal pagados, peligrosos o incluso en condiciones de explotación.
Hay muchas razones por las que los adolescentes dejan de ir a la escuela, entre ellas la baja calidad de la educación, especialmente en las escuelas públicas; la discriminación que muchos jóvenes enfrentan, la falta de oportunidades y de oferta educativa, así como la necesidad de trabajar. Casi tres millones (aproximadamente uno de cada tres varones y una de cada ocho chicas) de este grupo de edad trabajan. Esta situación es más severa si sólo se considera a los adolescentes que no estudian (dos de cada tres varones y una de cada tres chicas). Su bajo nivel de educación en muchos casos los obliga a aceptar trabajos mal pagados, peligrosos o incluso en condiciones de explotación.
La explotación se torna aún más violenta cuando se trata de
la explotación sexual comercial. Se estima que en México 16,000 adolescentes,
en su gran mayoría niñas, son víctimas de este delito.
La falta de orientación y de oportunidades también se
refleja en el alto número de adolescentes que mueren cada año en México por
accidentes de tránsito, homicidios y suicidios. Según los datos oficiales,
éstas son las tres principales causas de muerte entre los jóvenes de 12 a 17
años de edad en México. En el 2007, morían diariamente tres adolescentes por
accidentes de tránsito; cada semana eran asesinados ocho jóvenes y ocho
cometían suicidio.
Otro impacto de la falta de orientación es el alto número de
embarazos prematuros. Casi medio millón de mexicanas menores de 20 años dieron
a luz en el año 2005. En 2005 hubo144, 670 casos de adolescentes con un hijo o
un primer embarazo entre los 12 y 18 años que no han concluido su educación de
tipo básico. En este mismo rango de edad, considerando a quienes tienen más de
un hijo, los datos ascienden a 180,408 casos de madres.
La paternidad y la maternidad tempranas conducen a las niñas, de manera abrupta, a un mundo adulto para el cual no están preparadas, con efectos desfavorables sobre su vida y la de sus hijos. El embarazo prematuro además conlleva un alto riesgo para la vida y la salud de la madre y del bebé.
La paternidad y la maternidad tempranas conducen a las niñas, de manera abrupta, a un mundo adulto para el cual no están preparadas, con efectos desfavorables sobre su vida y la de sus hijos. El embarazo prematuro además conlleva un alto riesgo para la vida y la salud de la madre y del bebé.
En 2008 se registró un alto porcentaje de adolescentes que
no estudian y se encuentran casadas, viven en unión libre o están divorciadas
(19.2%) con respecto a los hombres (4.5%) del mismo grupo de edad.
OAXACA
La orientación callejera, la curiosidad y la presión social
también propician que muchos adolescentes contraigan adicciones al alcohol, al
tabaco y a los estupefacientes, lo que constituye un grave problema que es cada
vez mayor en México. En 2009, 44% de los adolescentes y jóvenes en México
convive en el hogar con fumadores; 7% fuma por primera vez a los diez años o
menos; 45% inicia el consumo entre once y 14 años, y 48% entre 15 y 17 años.
Además, los datos revelan que la relación por género en el consumo de tabaco es
ya de uno a uno. De hecho, 20% de los estudiantes de secundaria son fumadores
activos. De los 14 millones de fumadores que había en México en 2008, 10
millones comenzaron a fumar antes de los 14 años.
La difícil situación de muchos adolescentes en México
también se relaciona con el hecho de que la sociedad los considera, muchas
veces, más como una amenaza que como lo mejor de sí misma. No obstante, el
número de adolescentes en conflicto con la ley no es más alto que en otros
países: en el año 2005, de acuerdo con estadísticas del Consejo de Menores
Federal, había 8,481 menores de edad infractores privados de libertad en
centros de tratamiento. La mayoría de ellos se encontraban internos por haber
cometido delitos del fuero común, como el robo y otros delitos no graves, que
constituyen casi el 80% de los casos registrados.
La precariedad de las condiciones de vida de muchos
adolescentes y niños los obliga a viajar solos para intentar cruzar la frontera
con los Estados Unidos y reunirse con sus padres o mejorar su calidad de vida,
y los expone a los múltiples riesgos de la migración. Estos niños y
adolescentes ponen en riesgo su salud física, mental y emocional, son expuestos
a situaciones humillantes y son vulnerables a la explotación sexual o laboral.
En 2008, fueron repatriados de los Estados Unidos
32,151 niños y niñas mexicanos; de los cuales la mayoría (89%) eran
adolescentes entre12 y l7 años, el 76% eran hombres y el 56.6% viajaron
solos.

muy buena información y organización...
ResponderEliminarMuy buena la información que se presenta .
ResponderEliminarmuy buen tema y muy buena presentacion felicidades
ResponderEliminarmuy buen tema y muy buena presentacion felicidades
ResponderEliminarBuena información
ResponderEliminarbuena presentación
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